La sala Ebro, en la sede del Grupo San Valero de Zaragoza, acogió a los voluntarios de Fundación Canfranc que, acudieron a recibir su Certificado de Voluntariado del curso 25-26.
El acto empezó con la motivante exposición «La soledad, el silencio que nos habla*» a cargo de Mar Garrido, de *NADIESOLO- Voluntariado de Madrid*

Podemos recodar algunos mensajes como:
– El voluntariado tiene un valor revolucionario.
– El voluntario no da tiempo libre que le sobra, sino tiempo vital que regala.
– La constancia en el voluntariado demuestra que el Compromiso no se jubila nunca.
A través de un vídeo, recorrimos diferentes acciones de voluntariado (con los protagonistas presentes en la sala) entre juegos y sonrisas con menores hospitalizado, o con gestos de cariño y acompañamiento a mayores, también fomentando la ilusión de «mover ficha y ganar» en el bingo y otros reforzando el aprendizaje a través del Apoyo escolar.

Arrancaron lágrimas y emociones los testimonios personales que compartieron diferentes voluntarios.
Todos recibieron su acreditación personal de sus horas dedicadas al voluntariado, pero ellos nos demostraron que lo importante «no se imprime», se guarda en el corazón porque son actos de amor.

Finalizó la tarde con un vino español, que nos permitió intercambiar impresiones y agradecimientos.
El mensaje general que todos recibimos fue la importancia y el valor de «lo pequeño» y de todo el cariño creativo de cada persona singular.